¿Cómo obtenemos los datos geográficos? (I)

¿Cómo obtenemos los datos geográficos? (I)

La cartografía que gastamos en los SIG podemos obtenerla de múltiples formas diferentes. Sin embargo, estas formas de obtención de cartografía se pueden dividir en dos tipos. Por un lado tenemos las fuentes primarias, y por otro lado tenemos las fuentes secundarias.

 

Fuentes primarias
Los datos primarios se caracterizan por ser datos no procesados ni transformados. Estos datos podemos obtenerlos bien nosotros mismos a través de diferentes herramientas o bien podemos obtenerlos de otras agencias ya sean públicas o privadas, en este grupo es donde entrarían en juego las fotos aéreas, las imágenes satélite o los sondeos geofísicos.

 

En lo que respecta a los datos recogidos por el propio arqueólogo éstos pueden obtenerse a través de GPS o de estación total. Pero veamos un poco más en detalle como funcionan dichos instrumentos.

 

Estación total:

 

Este aparato puede registrar ángulos horizontales, verticales hasta distancias lineales, desde el equipo de toma de datos hasta el lugar del objetivo. Estos datos luego los transforma en Northing, Easting y en elevaciones, mediante una fórmula trigonométrica. Luego, estos datos transformados se pueden traducir en coordenadas geográficas, ya sea mediante la toma de puntos con coordenadas conocidas, o bien sea mediante la conexión a una rejilla nacional. Todas estas coordenadas se almacenan dentro de un archivo cuya estructura es como la siguiente. Todo archivo ha de tener un jonmbre o código para el punto tomado, una abcisa (x), una ordenada (y) y una elevación (z).

 


 

GPS:

 

El GPS se trata de un sistema de navegación por satélite que envía posiciones precisas. El modo de funcionamiento es el siguiente, el receptor GPS contacta con lo satélites que están en el espacio, siendo que a partir del establecimiento de contacto con tres satélites podemos precisar con mucho rigor nuestro lugar en la tierra. El principio de triangulación es el mismo que usamos los arqueólogos cuando dibujamos en campo la planimetría mediante la triangulación. Así pues los puntos bases actuarían como satélites y el punto a tomar sería el receptor GPS.

 

Esto es lo que sucede en la teoría, pero en la práctica si queremos precisar bien nuestra posición debemos establecer contacto con cuatro o más satélites, llegando en algunos modelos comerciales hacer conexión con hasta 14 satélites. Por si esto no fuera suficiente, los satélites europeos y norteamericanos poseen mecanismos correctores que precisan aún más la posición, (EGNOS para la UE y WAAS para los EEUU).

 

En cuanto a la tipología de los receptores GPS podemos encontrarnos con dos tipos:
  • Receptor pequeño. Este tipo de receptor logra una precisión de ±10-20 m de forma habitual, sin embargo aplicándole el sistema de corrección pertinente (WAAS/EGNOS) esta precisión puede llegar a los ±3 m.
Modelo de GPS manual.
  • GPS diferencial: Este tipo de de receptor tiene una mayor precisión que el anterior, pudiendo llegar a una precisión centimétrica de hasta ±3 cm. Este tipo de GPS consta de una unidad móvil y de una estación base, que es la parte que toma las coordenadas de referencia para la unidad móvil. Por otro lado esta estación base puede aplicarle un factor de corrección llamado RTK.
Las coordenadas de este tipo de GPS se almacenan en la parte móvil, ya que será con ella con la que vayamos tomando puntos o estemos recogiendo la información del recorrido que estemos haciendo.
Sin embargo, aún a pesar de las bondades del sistema GPS, no es del todo perfecto, ya que al basarse en el envío de señales al espacio, las interferencias pueden a llegar a distorsionar enormemente los datos recogidos. Por ello el uso del GPS en núcleos urbanos o lugares de vegetación alta y tupida no se recomienda, siendo más efectivo el uso de estaciones totales.

 

Percepción Remota:
La Percepción Remota (Remote Sensing o Teledetección) puede definirse como la ciencia y arte de obtener información de un objeto analizando los datos adquiridos mediante algún dispositivo que no está en contacto físico con dicho objeto a través de sus respuestas electromagnéticas.

 

Esta ciencia y arte produce una serie de imágenes que pueden ser de dos tipos, por un lado fotográficas que se pueden diferenciar entre verticales y oblicuas, siendo las primeras más precisas ya que el eje de la cámara se halla en posición vertical y por tanto tienen menos distorsión; luego por otro lado tenemos las digitales, siendo que en estas últimas se pueden dividir en pancromáticas y multiespectrales.

 

Foto aérea vertical del castro de Borrenes

La forma de obtener estas imágenes se realiza a través de sensores digitales los cuales se dividen en:

 

    • Activos, que básicamente lo que hacen es enviar una señal al objetivo para luego recoger la respuesta.

 

    • Pasivos, lo que hacen es recoger las señales que envía la Tierra.

 

A través de esta toma de datos lo que se hace luego es analizarlos para obtener patrones de comportamiento que el ojo humano en la mayoría de ocasiones no es capaz de percibir.

 

Para la arqueología, los sistemas pasivos que han servido son en primer lugar los radiómetros térmicos aerotransportados. Estos lo que hacen es medir la radiación emitida en una zona del espectro electromagnético del tipo térmico-infrarroja (3-4 µm). Siendo muy útil para elementos que se hallan bajo la superficie, puesto que su comportamiento térmico difiere de los elementos en superficie. No obstante, este no es el único método también tenemos el radar de tipo sonda, los metros de resistividad y los magnetómetros.

 

Con los satélites y de las aeronaves se pueden llegar a crear MDE, los cuales tienen ventajas sobre los tradicionales por la precisión que pueden llegar a tener, ya que los tradicionales se realizaban manualmente a través de la digitalización de las curvas de nivel.

 

Estas herramientas se han demostrados muy útiles ya que mediante la combinación de fotografías aéreas e imágenes satélite han servido para cartografiar e identificar fenómenos culturales tales como murallas hasta asentamientos. No obstante el uso más común de este tipo de este tipo de datos es el de la visualización del paisaje, ya que son una herramienta de referencia visual que permite establecer relaciones entre datos arqueológicos y rasgos del paisaje.

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